En Lyric Audio celebramos la llegada de las últimas creaciones de LALS, una firma que se ha ganado un lugar propio entre los artesanos contemporáneos del sonido. Su propuesta no nace de la industria, sino del taller: madera trabajada con paciencia, filtros diseñados como si fueran relojería fina y una búsqueda constante de musicalidad real, esa que no necesita artificios para emocionar. Cada nuevo modelo de LALS encarna una idea que compartimos plenamente: el audio de alto nivel debe ser honesto, humano y profundamente coherente con la música.
Una filosofía basada en la sensibilidad y la eficiencia
LALS continúa desarrollando su línea de altavoces de alta sensibilidad, una característica que no solo facilita la compatibilidad con amplificación de válvulas o transistores de baja potencia, sino que también aporta una cualidad sonora difícil de encontrar en diseños más convencionales: la inmediatez. La música respira, aparece sin esfuerzo, con una dinámica natural que no depende de la fuerza bruta, sino de la eficiencia y del equilibrio entre todos los elementos.
Tecnología que nace del oficio
Las nuevas incorporaciones destacan por una serie de decisiones técnicas que definen la personalidad de la marca:
- Recintos de madera maciza o chapas nobles, seleccionadas por su estabilidad y su comportamiento acústico. Cada panel se elige por densidad, veta y resonancia, buscando un equilibrio entre rigidez y musicalidad.
- Filtros diseñados a mano, con componentes de alta calidad —condensadores de película, bobinas de núcleo aireado, resistencias de precisión— montados en configuraciones que priorizan la linealidad y la fase coherente. Nada está sobredimensionado ni subutilizado: todo responde a una lógica sonora.
- Transductores de sensibilidad elevada, capaces de ofrecer microdetalle incluso a bajo volumen. LALS trabaja con motores y suspensiones que favorecen la rapidez de respuesta y la ausencia de compresión dinámica.
- Geometrías de recinto optimizadas, que controlan la dispersión y la interacción con la sala sin recurrir a soluciones agresivas. El resultado es una escena amplia, estable y profundamente orgánica.
Un sonido que no busca impresionar, sino conmover
La firma mantiene su compromiso con un sonido natural, cálido y articulado. No hay énfasis artificial en ninguna zona del espectro: la música fluye con una coherencia que invita a escuchar durante horas. Las voces adquieren presencia física, los instrumentos se sitúan en un espacio tridimensional creíble y la escena se abre con una facilidad que sorprende incluso en salas medianas.
Disponibles para escucha en nuestro espacio de Valladolid

